Inteligencia artificial

Artificial Intelligence (AI) es la combinación de algoritmos que imitan el comportamiento humano o, lo que es lo mismo, es la tecnología que permite dotar a una máquina de pensamiento inteligente para que pueda tomar decisiones. Mediante la implementación de algoritmos de machine learning, nuestro equipo puede incorporar funciones cognitivas a los bots, que poseen la capacidad de relacionarse con su entorno, para aumentar la velocidad en dicha toma de decisiones. Al mismo tiempo, las posibilidades que nos ofrece la Automatización Robótica de Procesos (RPA) se amplían.

La Inteligencia Artificial permite mejorar y diversificar las capacidades humanas. Las aplicaciones en la actualidad son innumerables: procesar grandes volúmenes de datos, predecir patrones de mercado, recomendar productos y servicios, generar contenido, etc.

Decisiones autónomas

Mediante la creación de modelos de aprendizaje automático los bots pueden poseer funciones cognitivas y tomar decisiones tomando como base un entrenamiento previo. De esta forma, se puede reducir el trabajo de decisión humano únicamente a aquellos casos en los que el bot no esté completamente seguro de la acción que debe realizar.

Aprendizaje continuo

Los modelos de machine learning tienen la capacidad de mejorar con el tiempo. A medida que el bot va tomando decisiones correctamente, se añade esa información al algoritmo automáticamente. Cuando se requiere la intervención humana, los datos de esa evaluación también se incorporan al bot para que la próxima vez se tome la decisión de la manera deseable.

Reducción de tiempos

Dado que los bots toman decisiones de forma autónoma y no se requiere la intervención humana, la duración de los procesos que llevan a cabo las empresas disminuyen considerablemente dando paso a una mayor eficiencia. Gracias a los robots no solo se reducen costes, sino que se incrementa la calidad y se mejora significativamente la experiencia del cliente.

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